Soy ingeniero civil, graduado en 1988, trabajé en la constructora familiar y posteriormente, en 1994 después de un accidente vehicular me dediqué a administrar otro negocio, el cual, me permitió cierto tiempo libre, para aprovecharlo hice contacto con un amigo que hasta ahora trabaja en el CBTis, con la finalidad de ofrecer pláticas sobre el sistema de becas del Tecnológico, después en 1996 llegó la oportunidad para dar 3 horas de clase y así comienza mi relación con la escuela.
Estando en la universidad tuve la fortuna de hacerme cargo del laboratorio de concreto e impartir clases a compañeros de grados inferiores, dicha experiencia me dejó un gran sabor de boca y decidí que buscaría la forma de compartir mis conocimientos con quién pudiera aprovecharlos, así que acepté la propuesta del CBTis sin pensarlo dos veces.
A lo largo de los años como profesor he crecido como persona y pasé de ser un gruñón a ser tolerante pero firme, desde el principio me he acercado a mis alumnos buscando que se forme un vínculo de confianza y respeto, tratando de apoyarlos en cualquier sentido que les permita salir bien librados de esta crítica etapa de su vida; he tenido la fortuna de lograrlo con una gran cantidad de ellos, de forma que, ahora son mucho más que mis alumnos o ex-alumnos.
Creo firmemente que el ser profesor es la actividad más importante para el desarrollo del ser humano y me siento afortunado y agradecido de poder ser considerado como uno, aún sin tener la formación necesaria para ello. Ser profesor no se relaciona con la oportunidad de estudio, se relaciona con la convicción de aportar algo en la formación de las personas que te rodean, no lo veo como un trabajo, sino como la oportunidad de disfrutar al compartir.
El nivel medio superior ha sido considerado como el “patito feo” de la educación, me refiero a que, la mayor parte del presupuesto educativo se ha encauzado al nivel básico y al superior, por lo que, decidí que de poder participar en la educación, lo haría en este nivel, además no soy muy paciente y dudo mucho haber soportado el nivel básico.
La mayor satisfacción es la de ver a tus otrora alumnos convertidos en personas responsables, respetuosas, con valores y exitosas; en menor escala está el haber tenido, durante este tiempo, una participación activa para el crecimiento de la escuela, tanto físicamente como en la forma general de trabajo. Lo más triste es encontrar en puestos directivos, administrativos o docentes a personas que no tienen visión o interés en beneficiar a la institución; personas que sólo quieren tener el control como si fuesen dueños de la escuela o de los alumnos, en fin, personas a las que les importa únicamente el dinero.
Estando en la universidad tuve la fortuna de hacerme cargo del laboratorio de concreto e impartir clases a compañeros de grados inferiores, dicha experiencia me dejó un gran sabor de boca y decidí que buscaría la forma de compartir mis conocimientos con quién pudiera aprovecharlos, así que acepté la propuesta del CBTis sin pensarlo dos veces.
A lo largo de los años como profesor he crecido como persona y pasé de ser un gruñón a ser tolerante pero firme, desde el principio me he acercado a mis alumnos buscando que se forme un vínculo de confianza y respeto, tratando de apoyarlos en cualquier sentido que les permita salir bien librados de esta crítica etapa de su vida; he tenido la fortuna de lograrlo con una gran cantidad de ellos, de forma que, ahora son mucho más que mis alumnos o ex-alumnos.
Creo firmemente que el ser profesor es la actividad más importante para el desarrollo del ser humano y me siento afortunado y agradecido de poder ser considerado como uno, aún sin tener la formación necesaria para ello. Ser profesor no se relaciona con la oportunidad de estudio, se relaciona con la convicción de aportar algo en la formación de las personas que te rodean, no lo veo como un trabajo, sino como la oportunidad de disfrutar al compartir.
El nivel medio superior ha sido considerado como el “patito feo” de la educación, me refiero a que, la mayor parte del presupuesto educativo se ha encauzado al nivel básico y al superior, por lo que, decidí que de poder participar en la educación, lo haría en este nivel, además no soy muy paciente y dudo mucho haber soportado el nivel básico.
La mayor satisfacción es la de ver a tus otrora alumnos convertidos en personas responsables, respetuosas, con valores y exitosas; en menor escala está el haber tenido, durante este tiempo, una participación activa para el crecimiento de la escuela, tanto físicamente como en la forma general de trabajo. Lo más triste es encontrar en puestos directivos, administrativos o docentes a personas que no tienen visión o interés en beneficiar a la institución; personas que sólo quieren tener el control como si fuesen dueños de la escuela o de los alumnos, en fin, personas a las que les importa únicamente el dinero.