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Hola a todos, soy Oscar Rafael García Mejía y este blog está dedicado a compartir, enseñar y aprender.

Saludos.

lunes, 10 de mayo de 2010

Mi confrontación con la docencia

Soy ingeniero civil, graduado en 1988, trabajé en la constructora familiar y posteriormente, en 1994 después de un accidente vehicular me dediqué a administrar otro negocio, el cual, me permitió cierto tiempo libre, para aprovecharlo hice contacto con un amigo que hasta ahora trabaja en el CBTis, con la finalidad de ofrecer pláticas sobre el sistema de becas del Tecnológico, después en 1996 llegó la oportunidad para dar 3 horas de clase y así comienza mi relación con la escuela.

Estando en la universidad tuve la fortuna de hacerme cargo del laboratorio de concreto e impartir clases a compañeros de grados inferiores, dicha experiencia me dejó un gran sabor de boca y decidí que buscaría la forma de compartir mis conocimientos con quién pudiera aprovecharlos, así que acepté la propuesta del CBTis sin pensarlo dos veces.

A lo largo de los años como profesor he crecido como persona y pasé de ser un gruñón a ser tolerante pero firme, desde el principio me he acercado a mis alumnos buscando que se forme un vínculo de confianza y respeto, tratando de apoyarlos en cualquier sentido que les permita salir bien librados de esta crítica etapa de su vida; he tenido la fortuna de lograrlo con una gran cantidad de ellos, de forma que, ahora son mucho más que mis alumnos o ex-alumnos.

Creo firmemente que el ser profesor es la actividad más importante para el desarrollo del ser humano y me siento afortunado y agradecido de poder ser considerado como uno, aún sin tener la formación necesaria para ello. Ser profesor no se relaciona con la oportunidad de estudio, se relaciona con la convicción de aportar algo en la formación de las personas que te rodean, no lo veo como un trabajo, sino como la oportunidad de disfrutar al compartir.

El nivel medio superior ha sido considerado como el “patito feo” de la educación, me refiero a que, la mayor parte del presupuesto educativo se ha encauzado al nivel básico y al superior, por lo que, decidí que de poder participar en la educación, lo haría en este nivel, además no soy muy paciente y dudo mucho haber soportado el nivel básico.

La mayor satisfacción es la de ver a tus otrora alumnos convertidos en personas responsables, respetuosas, con valores y exitosas; en menor escala está el haber tenido, durante este tiempo, una participación activa para el crecimiento de la escuela, tanto físicamente como en la forma general de trabajo. Lo más triste es encontrar en puestos directivos, administrativos o docentes a personas que no tienen visión o interés en beneficiar a la institución; personas que sólo quieren tener el control como si fuesen dueños de la escuela o de los alumnos, en fin, personas a las que les importa únicamente el dinero.

Mi aventura de ser docente

Hola compañeros, creo que todos nos identificamos en menor o mayor grado con algunos de los punto tratados en “La aventura de ser maestro”, para mí, además de las situaciones a las que se enfrenta el profesor novato, me ha llamado la atención el concepto de una escuela para aprender, pero no sólo los alumnos ¡también aprendo yo como profesor!
Al final del camino podemos decir que aprendimos algo sólo cuando lo hicimos nuestro al indagar lo necesario, pensando que hacer con ello y actuando en cuestión.
Para mi es de suma importancia que los alumnos puedan resolver los problemas que les presenta la escuela actual, la futura y la vida.
Sucede, sin embargo, que aún con nuestras más elevadas intenciones y deseos respecto a lo que queremos que nuestros alumnos logren, nos encontramos con una serie de obstáculos que nos obligan en algunos casos a retroceder y buscar otro camino; me refiero a todo aquello que interfiere con nuestra labor y que bien lo define José Manuel Esteve como “El malestar docente”.
En definitiva las situaciones que causan el malestar están presentes en cada momento de mi actividad dentro y fuera de la escuela, resultando en algunas ocasiones en grados mayúsculos de frustración y molestia, afectando mi desempeño como profesor.
La forma que tengo de reencontrar mi camino es precisamente pensar en que al resultar afectado mi desempeño de forma automática estoy dañando a mis alumnos, los cuales, en muchas ocasiones, no tienen culpa alguna; eso me obliga a recuperar la cordura y hacerme cargo de mi labor con responsabilidad.
Es importante también que resolvamos los problemas que están dentro de nuestras posibilidades y permitir que, los que quedan fuera de nuestro radio de acción sean resueltos por las personas que correspondan, eso si, estando siempre pendientes de que lo hagan.

Los saberes de mis estudiantes

El uso de internet en la comunidad estudiantil del CBTis No. 148 es como en muchos lugares, un modo de trabajo para algunos maestros y para el 95% de los alumnos (algunos llegan sin saber cómo encender una computadora), en referencia a éstos últimos, encuentro una gran diversidad de programas que utilizan para compartir sus experiencias tanto de vida como escolares, desde los más rudimentarios como pueden ser el correo electrónico hasta los sofisticados que hacen gala de la transmisión de voz, datos y video.

La forma en que nuestros alumnos han desarrollado sus habilidades como internautas les permite buscar y compartir información con rapidez, ya que, la mayoría de ellos domina fácilmente las prestaciones que los diversos navegadores les brindan, así como la versatilidad de uso de las salas de chat, los foros de discusión o el manejo de blogs, los cuales conforman los pilares de las redes sociales que han aparecido como twitter, hi5 y Facebook.

Para todos mis alumnos internet es un manantial inagotable de música, videos, imágenes y películas, sin embargo, se ha convertido al paso del tiempo, en el principal recurso para la adquisición de información respecto al trabajo del aula, ya que, al menos, el 80% del contenido de sus trabajos lo obtienen de ésta fuente.

En cuanto a las estrategias propuestas para el uso eficaz y eficiente de internet en las sesiones de clase o en los procesos de tarea extra clase encontramos: la división del trabajo en secciones, que después se procesan en equipos de trabajo o en sesiones de grupo completo; por otra parte, algunos jóvenes comentaron acerca de la creación de un blog de grupo que les permita compartir los saberes con el resto de sus compañeros en los diferentes grados y grupos; otra propuesta interesante es la de crear un sitio web que les permita almacenar archivos de cualquier formato, creando y manteniendo actualizado un repositorio de información o en último de los casos usar los servicios que ofrecen sitios gratuitos de almacenamiento como ziddu.
 
Considero que podemos aprovechar las bondades de aplicaciones para compartir archivos desde tu computadora como Dropbox, crear redes virtuales privadas por medio de LogMeIn y Hamachi o utilizar las diversas aplicaciones en línea que se encuentran en la “nube” como google docs para aquellos que no tengamos el software instalado en la computadora.

Lo importante es que, en todos los casos, las pautas de trabajo las establece en primer término el profesor y se afinan con la participación de los alumnos, creando una corresponsabilidad para mantener los sitios actualizados y bajo un ambiente de respeto y cordialidad, así podemos asegurar que, todos enseñamos un poco o un mucho a nuestros compañeros (mis alumnos son mis compañeros también) y al mismo tiempo podemos aprender de ellos.

Lo único que necesitamos es una computadora y por supuesto conexión a internet, ya sea desde casa, la escuela o desde algún lugar del planeta.